14 de Noviembre de 2013

¿QUEMADO?: ¡Planifica con tiempo y toma un descanso!

Cuando aún estaba en la Universidad, me topé en mis clases de Civilización Inglesa con un proverbio que me impactó: “idle hands are the devil’s workshop” (cuyo equivalente más cercano en español es “la ociosidad es la madre de todos los vicios”). Este proverbio es muy antiguo (El cuento de Melibeo, de Chaucer (1386)) y te indica que cuando alguien no tiene ninguna actividad que lo mantenga ocupado, estará muy tentado de ocuparse de cosas malas o pecaminosas. Religión aparte, este proverbio se quedó en mi mente por las implicaciones que pudo haber tenido en diferentes sociedades a lo largo de los siglos.

Aunque defiendo que no hay nada mejor que tener un propósito en la vida, una meta, algo de importancia que te mantenga ocupado, creo que en las últimas décadas el trabajo ha evolucionado hasta convertirse, no en una fuente de orgullo y satisfacción personal, como debería ser, sino en una fuente de estrés y enfermedad. Hablo de lo que ahora conocemos como “quemarse” o burnout.

Hace varios años, comencé a trabajar en un cargo que representaba mi trabajo ideal. Después de muchos años de preparación, lucía como mi gran chance.  Era una extraordinaria oportunidad y pagaba muy bien. A pesar de que me considero una persona inteligente, diría que mi mejor virtud es mi constancia y espíritu de trabajo, por lo que llevaba mi obsesión por el trabajo como una distinción honorífica. Para hacer la historia corta, trabajaba desde las 8 a. m. hasta la 1 a.m. durante la semana y también ambos días del fin de semana, no tenía tiempo de compartir con mi familia y amigos, y luego de solo 9 meses estaba completamente quemada. Estaba agotada y no lograba dar lo mejor de mí en el trabajo.

“El descanso para mí es entrenamiento físico” Jenson Button

¿Pero qué es quemarse? David Ballard, PsyD, de la Asociación Americana de Psicología, afirma que burnout o “síndrome de agotamiento laboral” es un periodo extendido de tiempo en el cual la persona experimenta agotamiento y falta de interés, teniendo como resultado una disminución de su nivel de desempeño en el trabajo. Y cuando este problema no se controla, puede afectar seriamente a todos los aspectos de la vida: felicidad, relaciones, trabajo, salud y desempeño general.

Cómo enfrentamos la presión y el estrés es un asunto muy personal. Hay personas que son capaces de manejar múltiples factores de estrés provenientes de la familia y el trabajo sin mostrar desgaste evidente, mientras que hay otros que colapsan frente a un menor número de problemas, por no saber manejarlos efectivamente.  Existen signos que deberían avisarte, y a aquellos que están a tu alrededor, de que estás avanzando en la dirección equivocada. Un signo claro de estar “quemado” es sentirte cansado todo el tiempo. La falta de motivación, las emociones negativas, la inhabilidad para prestar atención o concentrarte por períodos largos, la falta de cuidado personal y los problemas interpersonales en casa y en el trabajo son sólo algunas de una larga lista de señales a las que debes estar atento.

¿Quieres saber cómo identificar estas señales y actuar sobre ellas? ¿Quieres saber si realmente estás en peligro de “quemarte”? ¿Cuáles son las causas de este fenómeno y cuál es la mejor manera de lidiar con él? Te recomiendo que eches una mirada a la información que pone a disposición la Clínica Mayo sobre este tema (http://www.mayoclinic.com/health/burnout/WL00062).

“Es más fácil prevenir los malos hábitos que eliminarlos” Benjamin Franklin.

Se trata de tener un día de trabajo productivo. Cómo enfrentas tu día de trabajo puede no ser una decisión puramente personal sino estar afectada también por factores externos, como por ejemplo, lo que la sociedad espera de ti. Un buen ejemplo de ello podría ser la manera diferente en la que japoneses y alemanes enfrentan un día de trabajo. Los japoneses valoran la cantidad de tiempo que se está en la oficina y trabajando para la compañía. Esto tiene seguramente un aspecto negativo: nadie puede ser productivo todo el tiempo. Por eso vemos frecuentemente empleados separados de su vida familiar, de sus amigos y muy cerca del colapso. Las vacaciones no se ven como un paréntesis necesario, sino como una molestia para aquellos que se quedan en la oficina. Por otro lado, los alemanes aprecian la eficiencia. Si le mandas a tu jefe un e-mail a las 10 de la noche, seguramente no se sentirá favorablemente impresionado por que estás trabajando horas extras, sino se preocupará. Se preguntará por qué no estuviste enfocado en tu trabajo durante el día para terminar todo lo que tenías que hacer.  Él sabe que eventualmente serás el miembro menos productivo del equipo.

Para ser efectivo, una estrategia que puede ser útil es planificar con tiempo en qué trabajarás y en qué momento.  Manejar muchas cosas a la vez te retrasará y hasta puede paralizarte. Si estás desbordado, te detendrás. Cuando enfrentas un proyecto nuevo, permítete un tiempo de prueba para verificar cuál es la mejor manera de enfocarlo, si encaja en tus fortalezas y habilidades o si frena tu productividad y tu progreso.  Hacer un plan y gestionar tu tiempo puede hacer maravillas en tu efectividad.  Haz una lista de los temas que manejarás todos los días y planifica cuánto tiempo le dedicarás a cada uno de ellos. Para más detalles sobre este tema, revisa este link: http://www.legalproductivity.com/practice-management/time-management-to-do-lists-and-the-3-2-rule/

Y por último, pero no menos importante, mi fórmula mágica: ¡establece y respeta tu hora de salida! ¿Recuerdas que cuando haces deporte tus músculos necesitan un tiempo de entrenamiento intenso y un tiempo de reposo? Bien, el cerebro es nuestro órgano más impresionante, pero ¡también necesita un descanso! Sal, despeja tu mente y duerme bien. Las ventajas de terminar de trabajar a una hora regular todos los días y dedicarte a alguna actividad relajante, son incontables. No atiendas llamadas del trabajo en tus vacaciones familiares. En su lugar, toma ese curso de yoga sobre el que leíste. O simplemente camina descalzo sobre la hierba y vuelve todas las noches a ese libro que te recomendó tu amigo. Estos consejos son especialmente válidos si trabajas desde tu casa. Si quieres ser más productivo, tienes que tomar un descanso.  

 

 

María Alejandra Uccello Fernández

Co-fundadora de Global Virtual Professionals.


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