13 de Febrero de 2014

¿Aburrido en el trabajo? Seis consejos para ayudarte.

        Algunas personas dicen que no tienen tiempo ni siquiera para aburrirse, mientras que otros ya se sienten aburridos solo con dirigirse al trabajo todos los días. Y es verdad que algunos trabajos/cargos tienen altibajos naturales de actividad. Algunos meses pueden ser de locura, mientras otros son más tranquilos.

      Lo mejor que podemos hacer desde el principio, es tomar un trabajo que realmente sea compatible con nuestra personalidad y se corresponda con nuestras habilidades y expectativas. Pero hasta el trabajo más interesante puede estancarse luego de un tiempo sin que nos demos cuenta. Todos empezamos un nuevo trabajo llenos de energía, conocemos gente nueva, esperamos con interés las nuevas tareas y proyectos que nos esperan. Y luego, lentamente, empezamos a sentirnos cómodos, conectamos el piloto automático y la rutina comienza. Este es un proceso gradual que se produce con mucha lentitud y que normalmente reconocemos cuando ya es demasiado tarde.

        Como dijo Viggo Mortensen: “No hay excusa para estar aburrido. Para estar triste, enojado, deprimido, enloquecido, sí. Pero nunca hay excusa para el aburrimiento”.  Seguro, siempre podrás poner una cesta de básquetbol sobre la papelera y practicar tus tiros. Pero no lo harías si quieres conservar tu trabajo. Entonces, analicemos algunas de las maneras de atender el problema:

- Asume nuevas responsabilidades. Ten fe en ti mismo y persigue nuevas metas. Puede que tengas mayor poder del que piensas, así que no esperes a que alguien venga y resuelva tus problemas. Trata de resolverlos tú mismo. Toma parte en nuevos proyectos que sean beneficiosos para la compañía, donde puedas mostrar a tu jefe todo tu potencial y ampliar así tu campo de responsabilidades. Habla con tu jefe y emprende nuevas tareas. En lugar de buscar un nuevo empleo, puedes hacer que el que tienes sea un poco diferente.

- Aprende algo nuevo. Una magnífica manera de luchar contra el aburrimiento es estudiar y aprender nuevas cosas que puedas aplicar a tu trabajo. Puedes prepararte para una promoción, cursar una Maestría, un Doctorado o incluso aprender un nuevo idioma. La adquisición de nuevas habilidades te hará más competitivo. Prepararte en nuevos campos no solo te será útil para tu empleo actual y para empleos futuros, sino que también te dará temas diferentes para conversar con otras personas. Recuerda, ¡tu cerebro quiere estar ocupado!

-Interactúa con otros. Lo que más asusta de un nuevo trabajo es encontrarse con gente nueva y llegar a conocer a tus colegas. Tener relaciones de alta calidad en el sitio de trabajo aumenta el nivel de satisfacción que, a largo plazo, te produce tu empleo. Puede que no resuelvas el problema del aburrimiento, pero estas interrelaciones con tus compañeros lo harán menos frustrante. Puedes tratar de relacionarte con personas de otros departamentos o que realizan otras funciones. Puede que haya un grupo deportivo al que puedas unirte y que te permita conocer mejor a algunos colegas. Simplemente preséntate a los demás y observa cómo se desarrollan las cosas. ¿Quién sabe? Puede que hasta conozcas a alguien que sea crucial para tu futuro profesional.

- Trata de cambiar algunas de tus rutinas diarias. Modifica un poco tus costumbres. Trata de no tomar café a la misma hora todos los días. Camina un poco y tómate el café en otro sitio. No revises tus correos electrónicos cada dos horas. Cambia el orden en el que haces las cosas o hazlas de una manera diferente. Trata de distanciarte de la rutina lo más posible.

- Haz tu sitio de trabajo más cómodo y productivo. Lo creas o no, el ambiente que te rodea puede hacer una gran diferencia en tu humor y en tu productividad. Añade una planta o dos, cambia tu silla por una más confortable, ilumina mejor tu espacio, regula la temperatura. Un ambiente de trabajo más amigable puede hacer tu trabajo más productivo.

- Asegúrate de que balanceas bien tu trabajo y tu vida personal. No dejes que el trabajo invada otros aspectos de tu vida. No solo puede esta situación llevar a casos extremos de “quemarse” en el trabajo (lee nuestro artículo sobre este tema), sino que puede también frustrarte, cansarte y estresarte. Frecuentemente el aburrimiento se produce cuando no balanceamos bien los diferentes aspectos de nuestra vida. Asegúrate entonces de guardar tiempo para dedicarlo a la familia y los amigos. O para dedicarlo a ti mismo.

 

 

María Alejandra Uccello Fernández

Co-fundadora de Global Virtual Professionals

Servicios de Asistencia Virtual


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